11.2 Alcohol
La ingestión de alcohol, aun en mínimas cantidades, produce efectos muy negativos en los reflejos de reacción/respuesta, función vestibular (equilibrio), coordinación, enjuiciamiento, toma de decisiones, evaluación de riesgos, etc. Experimentos efectuados con tripulantes que ingirieron alcohol en cantidades inferiores al máximo permitido para conducir automóviles, demostraron su incapacidad manifiesta para hacer frente, de forma rápida y apropiada, a emergencias rutinarias. Los efectos residuales nocivos de la intoxicación alcohólica (resaca) continúan degradando la capacidad de los sujetos hasta 24 horas después de la ingestión. La recuperación completa, después de haber bebido alcohol en exceso, no es inferior a 3 días.
Normas respecto del alcohol:
- Ningún tripulante consumirá alcohol mientras esté de servicio o vista uniforme.
- Ningún tripulante deberá consumir bebidas alcohólicas en exceso o de un modo tal que su condición física quede notoriamente disminuida ni frecuentar aquellos lugares o locales que produzcan una impresión desfavorable al público en este sentido.
- Según la normativa EASA (AMC1 CAT.GEN.MPA.100(c)(1)), las instrucciones del operador sobre el alcohol deben ser, como mínimo, estas: no consumir alcohol en las 8 horas anteriores a la hora de presentación para un periodo de actividad de vuelo o al inicio de la imaginaria; al comenzar el periodo de actividad, no superar una tasa de alcohol en sangre de 0,2 g/l (0,2 ‰; 0,02 %) o el límite nacional si es más bajo; y no consumir alcohol durante el periodo de actividad ni durante la imaginaria. El operador puede fijar normas más estrictas.
- Está prohibido servir bebidas alcohólicas en la cabina de mandos, aunque sea a personas ajenas a la tripulación.
11.3 Tabaco
El tabaco aumenta las necesidades de oxígeno debido al monóxido de carbono contenido en el humo. Se han llevado a cabo experimentos que han demostrado que un fumador medio (20/30 cigarrillos diarios) sufre una disminución de 5.000 a 6.000 ft en su tolerancia a la altitud. Es decir, que sumada esta “altitud” a la que ya tiene la cabina (6.000/8.000 ft), este tripulante volará habitualmente en los límites de la hipoxia. La diferencia del cansancio acumulado durante vuelos largos entre tripulantes que fuman y quienes no es manifiesta.
11.4 Alimentación
Los gases que se pueden producir durante el proceso digestivo (aerofagia) son causas de molestias: dolor de cabeza, de oídos, pesadez de estómago, etc. Las molestias son más intensas con la altitud debido a la expansión de dichos gases. Para evitar o reducir la aerofagia se recomiendan las siguientes normas antes de iniciar el vuelo:
- Comer despacio masticando lentamente los alimentos.
- Comer con moderación.
- Evitar beber grandes cantidades de líquidos, especialmente gaseosos.
- Evitar alimentos productores de gases: alubias, cebolla, col, manzana, pepino, melón, etc.
Se debe tener especial precaución con las bebidas excesivamente frías o con los alimentos perecederos: muy particularmente los mariscos crudos o poco cocinados. Durante el vuelo es recomendable beber frecuentemente agua con el fin de compensar la deshidratación debido al aire acondicionado.
Para asegurar que se mantiene el nivel adecuado de glucemia en la sangre, es conveniente tomar alimentos con cierta periodicidad. Se recomienda no iniciar ningún vuelo sin haber tomado ningún alimento en las 5 horas precedentes. El intervalo entre 2 comidas principales no debe exceder las 8 horas, debiéndose tomar pequeños refrigerios en el intervalo citado. Es aconsejable que el desayuno incluya algún tipo de proteínas (huevos, jamón, etc.). En el caso de apreciarse mareos acompañados de sensación de estómago vacío, se puede pensar que se trata de una hipoglucemia en cuyo caso será conveniente tomar cualquier tipo de alimento rico en hidratos de carbono. Las comidas servidas a los pilotos serán obligatoriamente distintas y nunca podrán servirse al mismo tiempo. El comer distinto se aplica a las comidas efectuadas en tierra cuando tengan lugar a menos de 2 horas de la salida del vuelo.
11.5 Gafas
Los empleados obligados a utilizar gafas graduadas o lentes de contacto, deberán hacer uso de las mismas en el desempeño de sus funciones. Asimismo, dispondrán de un juego de repuesto mientras duren sus cometidos como tripulante.
11.6 Prevención contra la fatiga
Se relacionan a continuación algunas medidas preventivas contra la fatiga en vuelo de especial aplicación y beneficio en los vuelos largos, que han sido recomendadas por IFALPA para todos los tripulantes.
Recomendaciones generales
- Se recomienda a los tripulantes un buen nivel de forma física ya que la elasticidad (capacidad de recuperación) del cuerpo humano es mucho mayor si los rigores del vuelo penalizan al cuerpo en un porcentaje menor del que el mismo cuerpo es capaz. Los niveles operativos que requieran una duración más allá de la capacidad del cuerpo humano no sólo afectan a la seguridad del vuelo, sino que representan un grave riesgo para las expectativas de la vida del individuo.
- Exceso de peso: reducir el peso al recomendado según la estatura, preferiblemente con supervisión médica.
- Practicar algún tipo de ejercicio diario. Seguir una tabla de gimnasia o por lo menos caminar 3 Km. diarios.
- Disminuir el consumo de tabaco a 10 cigarrillos por día como máximo.
- Seguir una dieta bien equilibrada, preferentemente a base de verduras, frutas, ensaladas y pescados.
- Antes y durante el vuelo tomar comidas frecuentes y ligeras, de fácil digestión.
- Tomar complejos vitamínico-minerales.
- Evitar medicaciones ya que sus efectos residuales pueden erosionar la resistencia y capacidad humana.
- La estrategia más importante es la siesta. La siesta de una hora mejora el estado de alerta las siguientes 8 horas.
- En caso de realizar vuelos nocturnos, se sabe que 4 horas de sueño por la tarde aseguran un buen rendimiento durante toda la noche.
- En vuelos de más de 12 horas se debería poder descansar en posición horizontal.
“Cada tripulante se adaptará según sus características personales”.
Recomendaciones para tener un buen sueño reparador:
- Siempre que se pueda los ciclos sueño/vigilia, hacerlos de manera fija, es decir, acostarse y levantarse de manera regular.
- El ejercicio de manera regular favorece el sueño.
- Dormir lo necesario, pero no demasiado; la permanencia larga puede dar lugar a sueño fragmentado y poco profundo.
- La habitación ideal será sin ruido y sin temperaturas extremas.
- No se deben tomar excitantes ni cenas copiosas, pero no acostarse con el estómago vacío.
- El alcohol no se recomienda porque produce la fragmentación del sueño haciendo que éste no sea reparador.
- Los somníferos en general, para los tripulantes de cabina están desaconsejados; en caso necesario siempre será un médico el que lo determine.
Prevuelo
- La deshidratación del cuerpo existe en todos los aviones presurizados y en los hoteles con aire acondicionado. Se debe beber un vaso de líquido por cada hora de vuelo. Esto protege también del estreñimiento. Limitar el consumo de café y té ya que la cafeína estimula la deshidratación. Idealmente la variedad de líquidos consumidos es una buena salvaguardia contra el exceso de cualquier componente, cafeína, tanino, azúcar, etc.
- Desperezar todo el cuerpo durante el vuelo, especialmente las piernas. Esta práctica previene la aparición prematura de la fatiga y del cansancio, promoviendo una mejor circulación de la sangre. Los ejercicios gimnásticos sedentarios pueden ser de gran utilidad.
- Se debe tratar de solucionar en el momento todos los problemas de personalidad y otros, como el estrés mental, presente en el vuelo largo o difícil.
Posvuelo
- Tomar un baño de agua caliente seguido de una ducha a máxima presión durante 10 minutos, especialmente después de los vuelos largos. Tumbarse sobre la cama, aunque el sueño no llegue fácilmente.
- Evitar las píldoras para dormir a toda costa, pues los efectos tóxicos de ciertos tipos tienen efectos laterales durante mucho tiempo, los cuales pueden triplicar su intensidad si se toma alcohol (lo mismo se aplica, hasta cierto punto, a los barbitúricos).
- Tomar analgésicos para dolores difusos sólo como último recurso, pues un buen descanso mejorará inevitablemente la mayor parte de las molestias.
- Tomar un masaje si es posible.
11.7 Consejos para la higiene venosa
- Evitar permanecer de pie un tiempo prolongado y cualquier obstáculo que se opusiera al retorno venoso.
- Conviene mantener las piernas elevadas a la altura de la pelvis el mayor tiempo posible.
- Si se permanece sentado durante un tiempo prolongado, se evitará cruzar las piernas y se apoyarán los pies en un pequeño taburete.
- En las profesiones especialmente expuestas (peluqueros, camareros, delineantes, azafatas, enfermeras, etc.), se aconsejará encarecidamente el uso de medias de compresión.
- En la cama los pies se mantendrán elevados de 5 a 10 cm.
- Se evitarán las prendas de vestir muy ceñidas como slips, leotardos, vaqueros ajustados, fajas, calcetines ceñidos, sobre todo por encima del tobillo.
- Se aconseja usar zapatos de poco tacón (de 3 a 4 cm). Deberán evitarse los zapatos de tacón alto y los planos.
Son especialmente perjudiciales:
- La exposición prolongada e inmóvil al sol. Son preferibles los baños en agua de mar, los juegos de playa y sobre todo la marcha con el agua a medio muslo.
- Las depilaciones con cera caliente, las saunas y los baños turcos.
- Los sistemas de calefacción radiante (por ejemplo, el suelo radiante) y las fuentes de calor aplicadas directamente en las piernas o desde abajo (mantas eléctricas, calefacciones de coche o tren, etc.).
- Los baños demasiado calientes. Al acabar el baño, practicar en cualquier caso un masaje en las extremidades inferiores, de abajo hacia arriba con el chorro de la ducha.
Practicar una actividad física adecuada:
- La actividad física permite a un tiempo desarrollar la musculatura de las extremidades inferiores, que desempeña una función capital en la fisiología del retorno venoso y luchar contra la obesidad y la celulitis.
- Se debe recomendar fundamentalmente la marcha y la natación, aunque también son aconsejables el jogging, el esquí de fondo y el yoga.
- Podrá practicarse algún tipo de gimnasia suave en el propio domicilio, unos 10 minutos diarios, por ejemplo, tumbados de espaldas, movimientos de pedaleo, de flexión y rotación de los pies, de flexión y extensión de las piernas o bien marcha rápida sobre las puntas de los pies o con las rodillas flexionadas.
- Se deberán evitar las actividades físicas bruscas o irregulares, como el tenis, el squash, el balonvolea o el golf.
- Finalmente no estará de más recordar algunos consejos de higiene general:
- Luchar contra la obesidad y la celulitis.
- Evitar el tabaco y el alcohol (sobre todo los vinos espumosos y los vinos blancos) y los excitantes (café, té, etc.).
- Compensar los hundimientos de la bóveda plantar.
- Escoger anticonceptivos orales con dosis bajas de estrógenos.