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Supervivencia y Evacuación

SEP · 4/6

Después de la Evacuación, Balsa y Liderazgo

7 min de lectura

En resumen

Tras la evacuación, la suerte de la balsa depende del líder y de la cooperación de todos — y la primera obligación es la búsqueda de supervivientes. Racionamiento de agua: día 1 no se bebe, días 2-4 unos 400 cc, y del día 5 en adelante 55-225 cc según el clima. Del hielo, solo el viejo (gris azulado).

Después De La Evacuación

Una vez efectuada la evacuación, la suerte de los ocupantes de las balsas depende en gran medida de la prudencia y conocimientos del líder de la balsa, así como de la cooperación de todos los ocupantes. La determinación de sobrevivir es el factor más importante.

Las posibilidades de supervivencia se incrementarán llevando a bordo todo el equipo de emergencia posible (radiobalizas, bolsas de supervivencia, botiquines, megáfonos, linternas) así como otros elementos de los existentes en el avión (bebidas, mantas, almohadas, material para aislamiento, etc.). Después de la desconexión de las balsas del avión, la primera obligación es la búsqueda de supervivientes y la localización de las restantes balsas. Si es posible, deben atarse unas balsas a las otras para evitar su dispersión, pero la conexión no debe ser demasiado corta. El ancla flotante debe lanzarse tan pronto como se pueda para permanecer próximos al lugar del amaraje y para dar mayor estabilidad a la balsa en caso de mal tiempo. Cada balsa lleva un paquete de accesorios que contiene:

  • Toldo.
  • Ocho varillas de soporte del toldo.
  • Mástil central de soporte.
  • Bomba de inflado.
  • Cuchillo.

Un equipo de primeros auxilios y supervivencia cuyo contenido es el siguiente:

  • Apósitos adhesivos.
  • Vendajes estériles de varios tamaños.
  • Torundas antisépticas.
  • Pomada para quemaduras.
  • Pomada oftálmica.
  • Brújula de pulsera, manual de supervivencia, cubo de achique, heliógrafo, silbato, cuchillo, pastillas de fluoresceína.
  • Pastillas purificadoras de agua.
  • Linternas activadas por agua, bengalas día / noche, esponja, cinta adhesiva impermeable, barras de cacao, parches metálicos.
  • Tabletas antimareo.

En la balsa, si las circunstancias lo permiten, deben quitarse la ropa mojada, retorcerla y, a ser posible, secarla. Si no se dispone de otra ropa, volver a ponérsela aunque esté húmeda, aun así protege. Con temperaturas bajas debe guarecerse el cuerpo del viento cuanto sea posible. Tan pronto como se pueda se debe administrar a todos una pastilla antimareo. El problema de la deshidratación se agrava en el caso de vómitos causados por el mareo. En caso de sol intenso, se deben cubrir la cabeza y la piel, permanecer a la sombra y utilizar la crema para quemaduras que figura en el equipo. Especial protección requieren los ojos. Por ello es necesario utilizar gafas de sol u otra protección con trapos o vendas. La irritación de la piel es causada por la exposición al frío, inmersión en agua, extremidades entumecidas y circulación restringida. Se nota hormigueo, entumecimiento, rojez e hinchazón. Aparecerán ronchas rojas y ampollas. Se deberá mantener los pies calientes y secos; para ello es primordial conservar el piso de la balsa tan seco como sea posible; mantener la circulación moviendo los pies y dedos, aflojarse el calzado y levantar los pies y piernas por períodos de 30 minutos varias veces al día.

Si aparecen llagas, no abrirlas ni estrujarlas, mantenerlas secas. Utilizar antiséptico. Para labios y piel agrietados y quemados, utilizar la barra de cacao o cualquier ungüento. Todo el cuerpo debe mantenerse tan seco como sea posible para evitar que el agua salada dañe la piel y no tratar de calentar por frotación los pies y piernas enfermos. Si hubiera casos de congelamiento, las partes más susceptibles son la cara, las orejas, las manos y los pies. Tratar de mantenerlas secas y cubiertas. Si el calzado está muy apretado, quitarse los zapatos y envolver los pies en trapos secos. Los ocupantes de la balsa deben vigilarse entre sí para detectar las primeras indicaciones de congelación y tomar las medidas oportunas. En cuanto al temor, es algo normal entre personas en situaciones peligrosas. Se debe recordar que otras personas han tenido el mismo temor, pero aun así han salido de situaciones similares. La fatiga y el agotamiento producto de grandes penalidades conducen a menudo a perturbaciones mentales, que pueden tomar la forma de nerviosismo, violencia y excesiva vitalidad o depresión. Lo mejor es para evitar estos casos es dormir mucho y descansar todo lo posible. Cuando no se esté descansando, hay que mantenerse ocupado en trabajos rutinarios de la balsa. El líder de la balsa debe asignar a todos los ocupantes misiones que les mantengan entretenidos y con ánimo de sobrevivir. Dispondrá puestos de observación, con cambio de turno cada hora para que los restantes ocupantes descansen. Los esfuerzos físicos deben restringirse al mínimo. El éxito de la búsqueda y rescate depende en gran medida de la correcta aplicación de las señales. Es aconsejable esperar a utilizar estas señales hasta que pueda esperase que serán detectadas desde un barco o avión que esté a la vista. Como precaución, tener cuidado de no provocar un fuego cuando se usen, encendiéndolas una a una y a sotavento de la balsa, manteniéndolas alejadas de la misma como se pueda. Estando en grupo es importante asignar siempre guardias o vigías, incluso de noche, siempre deberá haber una persona vigilando. Las guardias serán de corta duración, para evitar el agotamiento y la falta de concentración. Será responsabilidad del vigía la observación de señales que puedan suponer la presencia de tierra firme, barcos o aviones. También deberá inspeccionar la estabilidad de la balsa, sobre todo cualquier síntoma de pinchazo. Por la noche o en la niebla, se utilizará el silbato del equipo de emergencia para atraer buques o gente de la costa, o para localizar cualquier balsa que llegue a separarse. El agua es lo más importante. Una persona en estado normal requiere una cantidad de un litro de agua diario, aunque se puede sobrevivir con menos (de 55 a 220 cc.). Incluso cuando se disponga de una buena cantidad de agua, hay que racionarla desde el primer momento. Se deben reducir las pérdidas de agua al tiempo que se evitará, cualquier actividad que produzca sudoración. Si hay pocas reservas de agua, evitar comer, especialmente proteínas (pescado y algas) ya que requieren mucha agua para ser digeridas.

Racionamiento De Agua

  • Día 1

    Ración de agua

    No beber (el cuerpo dispone de reserva suficiente)

  • Días 2 a 4

    Ración de agua

    400 cc por día (si hay disponibilidad)

  • Día 5 en adelante

    Ración de agua

    55 a 225 cc diarios, según clima y disponibilidad

Para la recolección del agua de lluvia, utilizar cualquier recipiente disponible. Por la noche, colocar el toldo para recoger el agua del rocío. > ⚠️ Del hielo, solo se consume el hielo viejo (color gris azulado y bordes redondos): el hielo más reciente tiene un alto contenido de sal. Sin otra cosa que agua se puede sobrevivir diez o más días, según la voluntad de vivir de cada uno. Durante el primer día no se distribuirán alimentos ni agua, excepto a enfermos o heridos y niños pequeños, el líder de la balsa debe determinar la cantidad y la hora de distribución del agua y alimentos a la vista de los existentes en la balsa.

Cuando las existencias de agua sean limitadas y no se puedan reponer por medios químicos, sino únicamente por la lluvia que puede caer, mantenerse a la sombra, dejar ventilación en la basa, no hacer esfuerzos y dormir todo lo que se pueda.

  • No debe beberse agua del mar.
  • Tampoco bebidas alcohólicas. Si se encuentran en la balsa, deben confiscarse y pueden utilizarse únicamente para desinfección.
  • No beber la orina.
  • No fumar.

Si no se posee de agua, no se debe comer. Para reducir la pérdida de agua por sudoración en tiempo caluroso, mojar las ropas, retorcerlas y ponérselas, teniendo cuidado de no mojar el piso de la balsa. Observar las nubes y estar preparados para cualquier posibilidad de que se produzca un chaparrón y por la noche, recoger agua del rocío.