Las actitudes condicionan el comportamiento y pueden ser peligrosas (exceso de confianza, resignación…). La motivación es el motor de la conducta; mantenerla alta mejora el rendimiento y la seguridad.
4. Actitudes – definición
"En general, el término actitud designa un estado de disposición psicológica, adquirida y organizada a través de la propia experiencia, que incita al individuo a reaccionar de una manera característica frente a determinadas personas, objetos o situaciones."
"Una predisposición o tendencia para comportarse de manera determinada con respecto a un objeto específico o a una clase de estímulo."
El desarrollo de las actitudes se basa en las experiencias personales, entre las que son muy importantes las más tempranas de la vida, y en el ambiente social en que se desarrolla el individuo. Se pueden destacar tres componentes de las mismas:
Cognitivo: referencia que el sujeto tiene hacia un estímulo. Ej.: "El coche puede chocarse."
Afectivo: sentimiento positivo o negativo hacia ese estímulo en particular. Ej.: "Me da miedo."
Conductual: conducta observable que el sujeto manifiesta hacia el estímulo. Ej.: "Me voy en tren."
4.1. Formación de las actitudes
Según la explicación conductista las actitudes se forman por:
Condicionamiento clásico: por asociación de una persona, un objeto o una situación con experiencias de fuerte carga emocional, agradables o desagradables (incluidas las traumáticas). Tienen gran valor afectivo y desarrollarán actitudes positivas o negativas.
Condicionamiento operante: por las consecuencias de la propia conducta: lo que se refuerza (premios, aprobación) tiende a mantenerse y lo que se castiga tiende a abandonarse.
Condicionamiento vicario (observación): por la adopción de actitudes convencionales y a través del contacto con otras personas que sostienen determinada actitud.
5. Motivación – definición
Es el conjunto de fuerzas que inician y dirigen la conducta de un individuo. Las principales funciones de la motivación son la activación y la dirección de la conducta. Existen 2 tipos de motivos que impulsan a los individuos:
Extrínsecos: consecución de premios o evitación de castigos.
Intrínsecos: curiosidad, afán de superación, etc.
Las diferentes teorías de la motivación pueden clasificarse en función de los componentes sobre los que centran su atención: teorías biológicas, teorías conductuales y teorías cognitivas.
Una de las más conocidas es la teoría de la jerarquía de necesidades de Maslow. Este autor considera la existencia de una serie de necesidades en el hombre en orden jerárquico. Para representar la jerarquía de estas necesidades elabora su famosa pirámide:
Necesidades básicas: se encuentran en el primer nivel y su satisfacción es necesaria para sobrevivir. Son el hambre, la sed, el vestido.
Necesidades de seguridad: están situadas en el segundo nivel, son la seguridad y protección física, orden, estabilidad.
Necesidades sociales o de pertenencia: están relacionadas con los contactos sociales y la vida afectiva (familia, amistad, intimidad). Son necesidades de pertenencia a grupos, organizaciones.
Necesidades de estatus y prestigio: su satisfacción se produce cuando aumenta la iniciativa, autonomía y responsabilidad del individuo. Son necesidades de respeto, prestigio, admiración, poder.
Necesidades de autorrealización: surgen de la necesidad de llegar a realizar el sistema de valores de cada individuo, es decir, lograr sus máximas aspiraciones personales.
Mientras el sujeto no satisface sus necesidades básicas (niveles inferiores), centrará todas sus energías en satisfacerlas; cuando lo consigue, pasa al siguiente escalón, así hasta llegar al último.