Saltar al contenido
Normativa e instituciones

NOR · 6/8

3.4 Responsabilidades y limitaciones del TCP

4 min de lectura

En resumen

El TCP debe cumplir sus funciones de seguridad según el manual de operaciones, informar al comandante de averías e incidentes y obedecer sus órdenes. No puede trabajar con fatiga, enfermedad, medicación que le afecte o bajo los efectos del alcohol, ni en más de tres tipos de avión, salvo aprobación de la autoridad.

Las responsabilidades de la tripulación

Las responsabilidades de todos los tripulantes, pilotos y TCP, están en el punto CAT.GEN.MPA.100 del Reglamento (UE) 965/2012.

Cumplir sus funciones

Cada tripulante es responsable de hacer bien las funciones que:

  • tienen que ver con la seguridad del avión y de sus ocupantes, y
  • están en las instrucciones y procedimientos del manual de operaciones.

Informar

El tripulante debe informar al comandante de:

  • cualquier avería, fallo o defecto que, en su opinión, pueda afectar a la aeronavegabilidad o a la seguridad del avión, incluidos sus sistemas de emergencia;
  • cualquier incidente que haya puesto o haya podido poner en peligro la seguridad.

No hace falta si otro tripulante ya lo ha comunicado. Además, debe cumplir el sistema de notificación de sucesos de la compañía y de la autoridad, que regula el Reglamento (UE) 376/2014.

Obedecer al comandante

Todas las personas a bordo deben obedecer las órdenes lícitas del comandante dadas para garantizar la seguridad (CAT.GEN.MPA.110). Durante el despegue, el ascenso inicial, la aproximación final y el aterrizaje, los tripulantes solo hacen las tareas necesarias para la seguridad del avión.

Cuándo un TCP no puede trabajar

El mismo punto CAT.GEN.MPA.100 dice que un tripulante no puede ejercer sus funciones:

  • bajo los efectos de una sustancia psicoactiva, como el alcohol o las drogas;
  • si no está en condiciones por una lesión, fatiga, medicación, enfermedad u otra causa parecida;
  • después de haber hecho buceo en profundidad o de haber donado sangre, hasta que pase un tiempo razonable;
  • si no cumple los requisitos médicos;
  • si duda de que pueda cumplir las tareas que tiene asignadas;
  • si sabe o sospecha que tiene fatiga, o no se siente en condiciones, hasta el punto de poder poner en peligro el vuelo.

La Ley de Seguridad Aérea dice lo mismo: el personal aeronáutico debe abstenerse de trabajar si nota una disminución de sus aptitudes físicas o psíquicas (artículo 34).

El alcohol y otras sustancias

La norma europea actual prohíbe trabajar bajo los efectos de cualquier sustancia psicoactiva, incluido el alcohol. Desde el Reglamento (UE) 2018/1042, además, se pueden hacer pruebas de alcohol y otras sustancias a pilotos y TCP. En España, por ejemplo, AESA las hace durante las inspecciones en rampa de los aviones.

La norma europea anterior, la EU-OPS, daba dos cifras que todavía aparecen en muchos materiales: no beber alcohol en las 8 horas anteriores a presentarse al servicio y no empezar a trabajar con más de 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre. La norma actual no fija cifras: cualquier efecto del alcohol que afecte a la seguridad impide trabajar.

Los límites de tiempo

Los tripulantes deben cumplir los límites de tiempo de vuelo y de actividad y los requisitos de descanso. Si un TCP trabaja para más de una compañía, debe llevar su propio registro de horas y dárselo a cada una, para que ninguna le haga superar los límites. Los límites se estudian en el tema 3.5.

Los tipos de avión

Un TCP no puede trabajar en más de tres tipos de avión (ORO.CC.250).

Con la aprobación de la autoridad, puede trabajar en cuatro, si al menos dos de ellos cumplen dos condiciones:

  • los procedimientos normales y de emergencia que no dependen del tipo de avión son idénticos, y
  • el equipo de seguridad y de emergencia y los procedimientos propios de cada tipo son parecidos.

Los límites de su autoridad

El TCP actúa siempre bajo la autoridad del comandante. Coordina con el sobrecargo y sigue los procedimientos del manual de operaciones.

Hay una excepción importante, recogida en el Convenio de Tokio (tema 2.1): cualquier tripulante puede tomar medidas preventivas razonables sin esperar la autorización del comandante cuando son inmediatamente necesarias para proteger la seguridad del avión o de las personas a bordo. Por ejemplo, ante un pasajero que intenta abrir una puerta en vuelo.

Las obligaciones de la Ley de Seguridad Aérea

La Ley 21/2003 obliga también al TCP, como personal aeronáutico, a:

  • trabajar solo con su título válido y dentro de sus condiciones;
  • enseñarlo cuando se lo pidan las autoridades y renovarlo a tiempo;
  • actuar con diligencia y buena fe;
  • colaborar con las inspecciones y dar a los pasajeros las instrucciones de seguridad.